jueves, 28 de abril de 2011

Empezando a decir "sí"

"Nos encontramos siempre, según se ve, con la misma historia: unos católicos que actúan en contra de lo establecido por la Jerarquía, sin que por ello se consideren a sí mismos, de ningún modo, fuera del catolicismo, fuera de la Iglesia. Y la Jerarquía reaccionando de manera débilmente autoritaria. Y terminando, probablemente, en un futuro próximo, por decir "sí" -empezando ya a decir "sí"-, a lo que antes había dicho "no". A esta confusión es a lo que, con sentido puramente descriptivo y no valorativo, vengo llamando crisis del catolicismo.

José Luis Aranguren. La crisis del catolicismo.
Alianza Editorial, 1969.

Qué buen regalo me hizo el otro día con este libro, tras una velada tabernaria, el bueno de Antonio Javier. En verdad es, y así se señala desde el principio (y así me lo dijo Antonio) una descripción somera, no una propuesta de síntesis y solución. Pero está muy bien resumida, y asombra la actualidad de un texto que tiene ya más de cuarenta y dos años. Esta cita resume en gran parte (y de un modo muy breve, y no sé si comprensible sin leer el libro) el análisis de Aranguren.

4 comentarios:

Alejandro Martín Navarro dijo...

La Taberna sigue viva!! Hasta el fin del mundo!!
Mañana, si tengo tiempo, comento algo más... :-)

Antonio Rivero dijo...

Digo de antemano que hablo desde la casi total ignorancia.

Yo creo que eso ya lo vimos en el Concilio Vaticano II, pero nos encontramos ante un "sí" hacia el progresismo y un "no" ante la decisión de mantener las tradiciones y las formulaciones dogmáticas tal y como lo han indicado en los concilios anteriores. Queda mejor ir de demócratas.

El problema es que con una jerarquía que nos habla de momento de lo fundamental que es el ecumenismo en lo que es la Iglesia, me hace pensar, ¿la Iglesia no era nada en el Concilio Vaticano I o Newman se convirtió a una Iglesia de menor poder salvífico? Y nos encontramos además de que se rechazan posturas litúrgicas antiguas (a excepción del caso del Motu Proprio Summorum Pontificum, que no se cumple en muchos casos) y sin embargo se potencia un ecumenismo en el que el dogma se pone en peligro por causas tales como por ejemplo la necesidad de llevarse bien con los anglicanos. Es un constante meter el rabo entre las piernas y claudicar ante la modernidad, que ya condenó en la "Pascendi Dominici gregis" Pio X. Crisis, pero provocada por nosotros mismos.

Y que además, se ha tendido desde la propia Iglesia a divinizar la figura del papa y de la jerarquía. No se les contradice y eso es un error, porque el papa se equivoca y en lo único que debemos obedecer obligatoriamente es cuando se promulgan enseñanzas ex-cathedra. No significa criticar a la jerarquía, criticar a la Iglesia misma o a Dios mismo. Hasta donde vamos a llegar.

Un Saludo

Antonio Rivero dijo...

¡Hecho de menos las entradas de la taberna! A ver cuando cae alguna

mastelia dijo...

Soy seguidor de esta página y quería invitaros a visitar, siempre que podáis mi blog http://lugardereflexin.blogspot.com/2011/10/cambiar-el-poder.html
Os espero y comentar !