miércoles, 15 de abril de 2009

¿Creer en Dios, a "estas alturas"?

En esta entrada en la Buhardilla de Jerónimo encontré un aire de la conversación que teníamos sobre el germen desacralizador del cristianismo. ¿Llevado demasiado lejos? ¿O son estos delirios consecuencia de dejar esa dinámica desacralizadora a su arbitrio, es decir, al nuestro, al de los hombres solos, es decir: protestantismo? Después de lo cómico de la foto y las citas, despierta cierta inquietud la falta de apego a la verdad, al mundo real y objetivo, y la elasticidad de las palabras llevadas hasta la nada misma. Parece un proceso que comenzara con el modernismo. Y no falta quien opina que el modernismo es un contagio católico del protestantismo. Lo dejo ahí.

Y ya que estamos enlazando, qué buen texto sobre el eterno tema del mal como refutación de Dios, en la bitácora de Jesús Cotta. Con sencillez y hondura.

1 comentario:

Alejandro Martín Navarro dijo...

Tremendo, aunque no me sorprende mucho. El propio Vattimo llega a decir que no concibe su fe como "enfrentada a ningún ateísmo", ni a Dios como "creador del mundo", etc. Es, efectivamente, un malentendido sobre el que habrá que volver. Por ejemplo: como decir de Dios que "existe" sólo tiene sentido analógicamente, se concluye que no se le debe aplicar ese concepto, y de ahí que "no existe", y que por tanto es lo mismo ser ateo. Hay una resistencia a admitir, sencillamente, que siempre hay algo en la naturaleza de Dios que escapa a nuestro entendimiento. Y de ahí la definición de Gómez Davila del "dogma" como circunscripción de un misterio.